DHEA – Por qué es bueno conocer su valor

Si hablamos de un marcador irrelevante de cara al diagnóstico de patologías tiroideas podríamos decir que la DHEA y su forma sulfatada es uno de ellos.

Esta hormona no determina un trastorno tiroideo como es lógico, pero sí que nos da información del impacto que ha tenido en el organismo un exceso o carencia de hormonas tiroideas.

Repito, cuando nos dicen que tenemos hipo o hiper, posiblemente llevemos meses con el problema. Muchas personas achacan los síntomas a otras enfermedades y otras solamente se aquejan de aquellos que afectan a su calidad de vida.

Esto pasa con frecuencia en casos de hipotiroidismo ya que el hiper es más rebelde y problemático.

La carencia de hormona tiroidea afecta al desarrollo y la maduración de la corteza adrenal.

Toda la corteza suprarrenal está bien invadida por células capaces de producir hormonas esteroideas. En estas células abundan dos organelas importantes que son las mitocondrias y el retículo endoplásmico liso. Estas organelas funcionan bien si la T3 trabaja sobre ellas. La ausencia de hormonas tiroideas mantenida durante mucho tiempo deteriora la función de la corteza suprarrenal.

Muchas personas en edad avanzada son diagnosticadas tarde de un trastorno tiroideo y cuando llegan a urgencias vienen con problemas renales. Un riñón en este estado el principal problema que trae es un evento cardiovascular adverso.

Por eso sugiero chequear nuestros niveles de DHEA.

Entre los 20 y 40 años la síntesis de esta hormona es muy fuerte, sobre todo si somos activos físicamente, sin embargo, conforme vamos envejeciendo, sus niveles decrecen. Especialmente si hay hipotiroidismo.

La incluyo como un valor de referencia en los perfiles tiroideos como información adicional para saber como nos ha afectado la carencia de T3 previa al diagnóstico. Si sufres de poliquistosis ovárica o hemorragia uterina anormal es obligatorio mirar este parámetro. Un exceso de DHEA puede causar virilización y trastornos en el ciclo.

Si eres mayor de 40 años pide a tu médico que te incluya en el análisis la DHEA (dehidropiandrosterona). La forma sulfatada es la más abundante en la sangre, más que cualquier otra hormona de tipo esteroideo. Su vida media es mayor y guarda las mismas funciones que su precursora DHEA.

Aunque es una hormona precursora de andrógenos principalmente, en mujeres premenopáusicas la DHEA sulfatada suministra más del 70% de los estrógenos activos. Por eso en etapas más adultas un decremento de esta hormona asienta más la sintomatología hipotiroidea.

Conviene además mantenerla en niveles saludables porque frena las acciones del cortisol. Nos ayuda a perder grasa, mejora la sensibilidad a la insulina y combate los estados depresivos vinculados a la baja actividad de la T3 en el cerebro.

Por ello, si tu hipotiroidismo ha sido identificado con 50 años, hay que mirar la DHEA. Si está baja, la recuperación será más complicada y sobre todo si el cortisol está siendo muy dominante. Niveles bajos de DHEA sulfatada promocionan la pérdida de densidad ósea y la proliferación de tejido adiposo en tu cuerpo. Algo hormonalmente negativo.

Conforme vamos subiendo de años, los testículos y los ovarios se atrofian y es la zona reticular de la corteza suprarrenal la que va aportando los andrógenos y estrógenos necesarios para que nuestra calidad de vida siga siendo buena.

Un hombre o mujer adulto de 40 años de edad debería tener sus niveles de sulfato de DHEA entre los 900 y 3000 ng/mL

Referencias adicionales:

https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/11218/55976_garcia_anguita_alicia.pdf?sequence=1

https://scielo.isciii.es/pdf/aue/v33n4/v33n4a09.pdf

https://www.farestaie.com.ar/cd-interpretacion/te/bc/157.htm

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1 respuesta

  1. mayo 15, 2022

    […] DHEA – Por qué es bueno conocer su valor […]

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