Adiro – Aspirina Baby

Uno de los medicamentos que me parece indispensable y que se usa muy poco en la práctica es el Adiro. Un fármaco que contiene una pequeña concentración de ácido acetil salicílico. Es una aspirina de 100 mg que ofrece un papel antiinflamatorio leve muy valioso.

Se ha ido sustituyendo por el Sintrom, la Warfarina o el dabigatran. Medicamentos mucho más perjudiciales para la salud que a diferencia de la aspirina no ofrecen ningún tipo de beneficio, salvo un efecto anticoagulante intenso que en casos específicos se hace útil.

La aspirina es un AINE y se la usa estratégicamente en muchas crisis hipertiroideas para regular la temperatura corporal, la inflamación articular y el riesgo de oftalmopatía. Es un antagonista no selectivo de las ciclooxigenasas, minimizando la acción de las prostaglandinas, en especial para PGE2.

Adiro 100 se usa como terapia anticoagulante en personas alérgicas al acenocumarol o cuando el riesgo de ACV es bajo.

Personalmente, destaco su papel protector sobre la tiroides ya que la aspirina reduce la angiogénesis y la proliferación de células tumorales, asimismo, su acción coadyuvante en la pérdida de peso que buscan muchas personas con hipotiroidismo mal tratado.

¿Cómo se usa Adiro en hipotiroidismo?

Es aquí donde le vamos a sacar partido a la Aspirina. La presentación galénica ideal es la que encontramos en Adiro. Con una aspirina tradicional de 500 mg se busca un efecto analgésico o antipirético, sin embargo, el riesgo de efectos secundarios como las gastropatías y la toxicidad renal es mayor si se toma diariamente.

En cambio, la fórmula de Adiro 100, que representan 100 mg de aspirina es estupenda.

En hipotiroidismo de Hashimoto, mal tratados con Eutirox, bien por mala conversión de T3 o porque existen algunas comorbilidades  agravantes, se presentan los siguientes inconvenientes.

  • Debilitamiento y pérdida de cuero cabelludo.
  • Ganancia de peso.
  • Efecto lipolítico disminuido.
  • Inflamación articular.
  • Retención de líquidos en extremidades inferiores.
  • Incremento de los niveles de LDL.
  • Menor expresión de la óxido nítrico sintasa.
  • Estreñimiento.
  • Menor secreción de ácido gástrico.

Estos problemas conllevan a una menor absorción de nutrientes, mayor inflamación digestiva, dolores articulares, mala circulación y alopecia.

Con el uso de Adiro se pueden corregir estos desajustes, usándolo de manera estratégica por supuesto. Hay algunas condiciones de salud donde la introducción de este medicamento sería contraproducente.

Con Adiro 100 conseguimos un bloqueo parcial y temporal de la PGE2 y con ello:

  • Mayor secreción de ácido gástrico al reducir la acción de la PGE2 sobre los receptores de prostaglandinas EP3 en el estómago.
  • Combatir la inflamación articular y con ello el dolor de manos y rodillas que acompañan a mujeres hipotiroideas sedentarias.
  • Efecto lipolítico, no solamente por inhibir la PGE2 si no porque la aspirina desplaza a la T3 y la T4 de su unión con la globulina fijadora de tiroxina.
  • Mayor expresión de la óxido nítrico sintasa que es interesante si hay pérdida de libido o aumento del colesterol plasmático.
  • Disminuye la tasa de filtración glomerular y con ello la excreción de yodo y hormonas tiroideas, favoreciendo su reciclaje.
  • Atenúa el daño de los linfocitos en el epitelio intestinal por acumulación de tóxicos derivados del estreñimiento.
  • Bloquea la liberación de la proteína C reactiva en el hígado.
  • Inhibe la acción de la prostaglandina D sintasa en el folículo piloso frenando la caída del cabello.

Algunos detalles a considerar es que si deseamos evitar su efecto anticoagulante, que se produce con el consumo crónico, es conveniente tomar Adiro cada 48 horas. Para lograr el efecto anticoagulante las tomas tienen que repetirse en menos de 36 horas. Si se toma diariamente de forma ininterrumpida la vida media de los salicilatos aumenta 4 o 5 veces más de lo normal.

Adiro es un antiagregante plaquetario, su actividad antiagregante es irreversible durante toda la vida plaquetaria, que ronda los 6-8 días.

La situación más propicia de incluirlo es cuando la persona desee encarar un programa de pérdida de peso y reforzar las acciones de la T3 sobre el tejido adiposo.

A continuación quiero describir brevemente algunos casos donde usar Adiro no es seguro:

  • Úlcera péptica.
  • Mujeres con desarreglos menstruales (menorragia y metrorragia).
  • Personas bajo tratamiento con antihipertensivos y diuréticos de asa.
  • Si estás tomando anticoagulantes como Sintrom, Heparina, Warfarina, Clopidogrel, Dabigatran, Rivaroxaban…
  • Si vas a recibir una cirugía.
  • No es recomendable tomarlo conjuntamente con mega dosis de ácido nicotínico para el tratamiento de la hipercolesterolemia.

En ciertas edades muchos médicos la recomiendan disimuladamente, por supuesto, para la profilaxis de ictus y accidentes cardiovasculares. Aunque no haya comorbilidades (diabetes, hipertensión, obesidad, tabaquismo).

Francamente, cada día que pasa, la exposición a tóxicos y disruptores endocrinos es más grande. Esto fomenta anormalidades en la actividad de los factores endoteliales, citoquinas, linfocitos, receptores de insulina… Nuestra sangre se vuelve más viscosa y las células se aglutinan con más facilidad. ¡Qué barato y fácil lo tenemos! A tan solo 3 euros en la farmacia.

Aspirina – Una ayuda contra la Obesidad

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1 respuesta

  1. Manuel dice:

    Los medicos apestan. Estan corrompidos

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